Publicado en EL COMERCIO el 01/04/2018

Vizcarra y Villanueva, ¿listos para despegar?, por Juan Paredes Castro

César Villanueva

Imaginemos por un momento al Gobierno como un transbordador que debe colocar en órbita un gran radar capaz de ordenar satelitalmente en tierra el aparato del Estado, que todos queremos que funcione y transmita confianza.

Para que la metáfora sea completa, imaginemos que somos parte del vuelo de ese transbordador, al frente de cuyo tablero de mandos y controles están el presidente Martín Vizcarra y su primer ministro César Villanueva, dispuestos a asegurar el éxito de la operación.

Hay tres cosas por saber: 1, si el transbordador, equipado y revisado por ellos, está en condiciones perfectas de carga y vuelo; 2, si la pista del aeródromo para el despegue está libre de obstáculos; y 3, si el primero y segundo de a bordo son conscientes de sus limitaciones para un vuelo con turbulencias o bajo tormenta. Podrían necesitar el auxilio de torres de control complementarias, en tierra.

Estamos en la víspera de la cuenta regresiva del 10 al 0 que pondrá en marcha el transbordador calibrado al milímetro por Vizcarra Villanueva y por quienes los acompañarán en el recorrido: sus ministros, viceministros, asesores y directores generales (en un modelo distinto de la desvencijada nave de Kuczynski, que no llegó a despegar).

La carga a poner en órbita, de aquí a julio del 2021, no es liviana: concertación política de ancha base por reformas impostergables; ajustes claves en la conducción de la economía golpeada por la ola Odebrecht; reconstrucción del norte del país; rescate del principio de autoridad y respeto a la ley; acercamiento efectivo de la salud, la educación y el transporte a la gente privada de esos servicios; vuelta de página en la lucha anticorrupción con un claro liderazgo de Estado; política exterior mejor balanceada; e incorporación de actitudes conciliadoras y tolerantes en la práctica política, alejándola de los odios, sectarismos y “antis”, que la degradan.

¿Vizcarra y Villanueva están pues listos para despegar?

El uno al mando de una Presidencia de la República que no sea ficticia sino real, debidamente reestructurada y con suficiente empaque para convocar jerarquía y respeto del Congreso, Ministerio Público y Poder Judicial. El otro al frente de una Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) que no tiene que volver a ser el despacho subalterno que impusiera la señora Nadine Heredia. Nadie mejor que Villanueva, que pasó por ahí, para reivindicar el cargo como efectivo gobierno del día a día y reivindicarse él mismo como primer vocero del gobierno después del presidente.

Tengamos entonces fuera de toda duda que Vizcarra no será un mero jefe de Gobierno a la par de sus similares del Congreso, fiscalía y Poder Judicial, sino el presidente de la República y jefe del Estado, a quien debamos reconocer por encima de toda la organización política del país (a buenos entendedores, pocas palabras) Y que Villanueva tampoco tiene que ser un mero secretario o coordinador de Gabinete Ministerial, sino el solvente primer ministro, voz cantante y sonante del Gobierno y gran articulador de los canales ejecutivos, parlamentarios y administrativos que necesita el país para funcionar.

JPC

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